top of page

Flow

  • Liv Jimenez Delgado
  • 6 may 2025
  • 4 Min. de lectura

Fui a ver Flow un día que parecía que por fin iba a amainar, después de una semana en la que la lluvia caía del cielo como si Zeus estuviera tirándonos cubos de agua. Intenté ir con la mente en blanco. No vi el trailer, no me sabía el nombre del director. Por no saber ni sabía que no había actores de voz, ¡Y yo buscando la versión VOSE! Cuando salí, diluviaba de nuevo. Por suerte me acordé del paraguas. Viendo los enormes charcos que tenía que esquivar en mi camino a casa pensé en el gato protagonista y en si yo realmente sería tan valiente si en ese instante subiera el agua. Pensé en mi gata, Cookie, que no se come algo que huela a pescado si ve que nosotros estamos comiendo pollo y prefiere la tarta a su amado pollo con trozos de zanahoria. No sobreviviría ni dos días.


Flow (2024) es una película de animación letona, belga y francesa nominada a Mejor Película Extranjera y Mejor Película de Animación en los premios Oscar que sigue la historia de un gato que vive un tsunami de nivel bíblico. Quizá no hayas oído hablar de ella, y es normal. Es vergonzoso lo poco que los cines españoles están dispuestos a ponerla en su horario teniendo en cuenta que dura solo hora y media y no es que haya ninguna peli para niños en cartelera.

Aunque ya nos meteremos un poco en si es para niños o no. Ha ganado premios del jurado, del público, y a Mejor Película de Animación en todas partes desde Guadalajara a Nueva York. Aún así, parece que nadie está hablando de ella. Si aún no la has visto, te dejo mi frenética review de Letterboxd para que entiendas el impacto que tuvo en mí verla en el cine:


Via Letterboxd
Via Letterboxd

Se ha estado viralizando poco a poco por estar hecha por completo en Blender, que es un software gratuito de modelación 3D. Hablando de 3D, Flow comienza haciendo un tremendo flex de su animación. Te asombra que no haya motion capture detrás y la manera en la que los ojos reflejan tanta vida y un completo mundo detrás de ellos. Los paisajes son hermosos y aunque al principio la textura puede desestabilizar a aquellos de nosotros acostumbrados al hiperrealismo 3D que predomina ahora mismo en animación, es un increíble punto a favor estilístico que diferencia esta película de todo lo demás. No soy ninguna experta en animación, aunque sí que creo que tengo algo de buen gusto para ella. Me asombra lo que en estos últimos años se ha estado consiguiendo en cuanto a avances de experimentación y estilos característicos, Flow es un importante eslabón que (espero) que se mencione en futuros video-essays sobre la era de oro de la animación.


El director, Zilbalodis ha hablado en una entrevista con Letterboxd como algo que le gusta de la animación es que se pueden hacer cosas que no puedes con una cámara. Se vuelve un personaje más que no depende de las limitaciones de la cámara física. Tiene movimientos irreales, incluso imposibles. La palabra “director” te hace pensar que hay unos actores, unos asistentes de cámara. En realidad, en este caso lo que había era un escritor/animador/compositor y mucha gente que quería ayudarle con su visión. Una visión que carece de diálogo, como los guiones tradicionales, carece de actores que lo actúen y de una cámara que lo grabe. Me interesa mucho como estudiante de comunicación leer el guión, saber cómo él describió los movimientos o si por el contrario lo que describió fue el sentimiento y después aprendió cuál era el movimiento que le iba adherido. Esto se corresponde también con el ambiente que rodea a los personajes. En su instagram, Zilbalodis explica sus inspiraciones como el bosque Fanal en Madeira. Este ambiente que se caracteriza por no tener humanos es naturaleza en estado puro y salvaje, creando una nueva tierra. Todo lo que sube, baja. Sin embargo, los acantilados ya no serán los mismos, ni los árboles ni las cuevas. Hemos visto, a través de los ojos de un gato, lo que Zilbalodis ha visionado como el fin de la era del ser humano.


Volviendo de nuevo a los animales, su falta de género, de vestimenta, de cosas que juzgar hace de esta una historia que funciona universalmente. ¿Es por ello una película para niños? He visto que respecto a este largometraje se caracteriza mal el uso de los animales como algo infantilizado. No podría estar más lejos de la realidad. Esta, como ya he dicho, es una historia universal en todos los aspectos, una película adulta en todos los aspectos. He de recalcar que el hecho de que haya animales y amistad y colores brillantes y muertes sin sangre no quita de los temas muy reales y adultos que se tratan y que me tenían al borde de las lágrimas casi durante toda la hora y media. Tiene momentos crueles, tristes y confusos, el llevar a un niño o no a verla queda a discreción de los padres, no me meteré en eso.

Siento un orgullo inmenso cuando veo a un director irrumpir en el panorama hollywoodiense

desde su país que no invierte en el cine. Si vais al Instagram de la película (@flowmovie2024) y es importante que vayáis después de verla, encontraréis momentos entrañables como al director reaccionando a sus nominaciones al Oscar con su perro o a una fila inmensa de gente esperando en las escaleras del Museo Nacional de Arte de Latvia para ver en persona el

primer globo de oro recibido por alguien de su país. Son momentos como este los que nos demuestran que el cine y lo que puede conseguir no tiene límites.

Comentarios


Conoce al equipo

20240827_185626.jpg

Lucía Andrés Carrasco

  • Linkedin Lucia
SSIFF_edited.jpg

Violeta Sánchez Moreno

  • Linkedin Violeta
IMG_7742.jpeg

Maialen Bermejo

  • Linkedin Maialen

bottom of page